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jueves, 26 de noviembre de 2015

LA ESPAÑA DE HOY





En España se está viviendo un situación tan caótica que ya solo queda el insulto personal hacia todos los que la están provocando. Se sabe que insultar no sirve ni como desahogo, pero siempre será preferible a otras acciones de que se termine en  las barricadas. Digo barricadas en sentido literal, porque las que hay en la actualidad en el plano dialéctico o ideológico a la vista están.
Si el de la cola de caballo dice que es “trágico” que aún haya cerca de 500 presos de ETA en las cárceles a cientos de kilómetros de sus casas y sus familias”, y que este sujeto y su banda aspire a gobernar la nación, ¿es razonable?, ¿tiene buen corazón, o es un provocador miserable?
Si el nuevo alcalde de Cádiz, José María González Santos, “Kichi”, ha sustituido el retrato del rey Juan Carlos que presidía el despacho de su antecesora en el cargo, la popular Teófila Martínez, por el del anarquista y alcalde de Cádiz Fermín Salvochea, ¿es razonable?, ¿está en sus cabales o es otro provocador que aún no ha aprendido a respetar a nadie? Fermín Salvochea, alcalde de Cádiz durante un mes, más o menos, lo fué cuando Cádiz era un cantón, no al estilo de Suiza, sino en el periodo aquel en el que España era el coño de la Bernarda, (parecido al que se está fraguando).
Si la banca española, aprovechando lo de Grecia, espera que sus pérdidas las paguemos los de siempre, será la consecuencia de que en este país ya no mandan ni los cabos furrieles, cosa que, por otra parte, está quedando cada ver más clara.
Si desde que cayó el muro de Berlín, quiero decir sin el miedo a los otros, todo es un capitalismo salvaje y la globalización de la pobreza su resultado más notorio, poco tenemos que hacer los de la andanada del 8 salvo pagar y poner buena cara.
Si no hay ninguna posibilidad de que cada individuo se gane su ración de libertad y que esté sometido a los intereses espurios de unos cuantos salvajes, diga para qué sirve mantener un Estado costosísimo con inútiles manifiestos en donde ni los del propio bando son capaces de ponerse de acuerdo.
Si ahora viene Aznar a refundar otra vez lo que no tiene razón de ser, y Sánchez otro tanto sin tirar de la manta de una vez por todas, con el bolero de Ravel como música de fondo: Gürtel, ERE, Bárcenas, Rato, Chaves, Zarrías y miles de tapados con el ay en la boca por un por si acaso, ¿cómo van a poder llevar razón?
Si al chucheo de todas estas miserias acuden sanguijuelas para chupar la poca sangre que va quedando so pretexto de, esta vez sí, salvarlos del fuego eterno, que repasen la historia y se detengan en los conquistadores españoles, en Hernán Cortés, Pizarro y tantos redentores de indios a los que masacraron sin piedad para llevarlos a la gloria eterna sin pasar por la EGB.
Vamos, como siempre, y  servidor sigue sin hablar de política, sino de los que la costeamos.

NO ME GUSTA NADA



Desde luego que somos y sobre todo son la "ostia", nadie está de acuerdo con nada, "amos a ver".......
 
Que con qué no se está de acuerdo?, con nada. Esta es la máxima que domina este país. Da igual lo que se  exponga o se pretenda, el no estoy de acuerdo se oye siempre. Mire que le vamos a bajar el IRPF. No estoy de acuerdo. ¿Y si le subo la pensión? No estoy de acuerdo. ¿Y si le mejoro la Sanidad? No estoy de acuerdo. ¿Y si jubilo a Arriola? No estoy de acuerdo.
En realidad nadie está de acuerdo con lo que usted haga ni con lo que hagan los otros. Ya lo he dicho: no estoy de acuerdo con nada, se oye, se ve y se lee. ¿Se puede ser más claro? Ya, claro, usted es europeísta, más de Merkel y compañía. Tampoco estoy de acuerdo con ninguno de ellos.
Pregunte a la mayoría silenciosa si de algo es partidario, verá cómo le contesta: Sí, de san Pablo el Ermitaño, de Tarzán y de Robinson Crusoe (estos últimos, obviamente, en el periodo anterior a la aparición de Jane y su viaje a Nueva York y, en el otro caso, sin Viernes como criado no remunerado) Es decir, que ya se abomina de la civilización, y en realidad de lo que se huye es de las pompas y vanidades del mundo. El poder ya tiene dueño y disputarlo es absurdo incluso para los neoconversos en espera de limosnas y para los crédulos por ignorancia de la realidad.
Nadie puede estar de acuerdo con el perdón no solicitado a Sánchez por la última golfada de Viera al no dejar su aforamiento, para mantenerse a salvo (él y los suyos) de la juez Alaya y que el tal Sánchez crea que ya ha cumplido. Más le valiera que combatiera los aforamientos de los indeseables que así se sienten más protegidos.
Tampoco se debería estar de acuerdo con los gestos de Rajoy llevando a Sarkozy a comer a una tasca, hacerse una fotografía cutre mientras los escoltas de ambos individuos blindaban el inmueble. ¿Qué pasa, que en Moncloa no saben hacer ensaladilla ni chipirones en su tinta? Allí, al menos la escolta de diario forma parte del menú. Este gesto es idéntico al de los besos a los niños en campañas electorales. ¡Lo que le importará a un presunto alcalde el niño del 7º A, que aparte, es feo de cojones!
No estar de acuerdo es el resultado de no creerse nada de lo que prometen; es decir, la salida obligada ante la mentira en que se vive. ¿Quiere un ejemplo? Mire lo que acaba de decir Montoro: que ha reducido el número de trabajadores públicos. Es cierto que el personal de a pie está clamando contra la cantidad de enchufados, por tanto, que el Ministro Plenipotenciario de la Debacle anuncie la reducción de “funcionarios”, aparentemente debería ser una buena noticia, pero si pese a todo, el gasto sube  (que es la realidad) el engaño es manifiesto.
¿Está de acuerdo también en esto? Pues todo es igual.

ACLAREMOSNOS UN POCO





Vamos a aclararnos un poco, yo creo que debería estar claro que las únicas deudas legales de todo ciudadano debieran ser las que él contrae libremente, las otras, las que le corresponde por su Municipio, su Comunidad o por el propio Estado, debieran ser consideradas como ilegales, ilegítimas, injustas, arbitrarias, prevaricadoras, transgresoras y anticonstitucionales………..
El panorama es de esta manera: Unos cuantos, puestos de acuerdo, se proponen hacer de la calle principal de su ciudad o de su pueblo un calco de los Campos Elíseos, o tres polideportivos innecesarios, o un parque acuático llevando el agua a cubos, lo entendeis nó?. Pues vayamos elevando la salvajada y se encontrará con líneas de AVE deficitarias, aeropuertos cerrados y tantos y tantos desafueros que recaen en usted, sin comerlo ni beberlo.
En esta dinámica estamos. Si además se sabe que el 55% de la Deuda Pública (dicho llenamente: la que sus políticos contraen sin consultarle), se debe a entidades financieras españolas y que el Banco Central Europeo (BCE) presta dinero a bancos a intereses muy bajos (1%), y ese dinero ellos lo invierten en comprar deuda pública a intereses del 5%, está explicado que en plena crisis, los bancos sigan obteniendo beneficios gracias al endeudamiento. Además, si no les salen las cuentas, se rescatan con su dinero (el suyo de usted) y aquí paz y después gloria. ¡Y los españoles preocupados con la Memoria Histórica!
Otro dato clarificador: Está demostrado que el coste del rescate a la banca ha alcanzado la cifra de 130.000 millones de euros, o sea, que rescatar ha sido mucho más caro para los ciudadanos que haber dejado desaparecer, ordenada y socialmente, a las cajas y bancos quebrados. Y una última noticia fechada el jueves pasado: «Fomento invertirá alrededor de 1.000 millones de euros en el tramo de alta velocidad entre Pola de Lena y Oviedo para ahorrar 15 minutos en este trayecto». ¿Es lo que estoy diciendo?
A estas alturas ni se sabe si este es el país más rico del mundo o el que cobija a más soplapollas por metro cuadrado. A pesar de que todos nos imaginemos que con 1.000 millones de euros podrían crearse muchos puestos de trabajo, que se empleen en ahorrar 15 minutos a unos pasajeros, parece una estupidez como una catedral, por no caer en la demagogia del hambre que ahorraría, etc. Pero es de lo que venimos hablando en estas líneas, que nadie debiera estar tentado a emplear el dinero de los demás para proyectos semejantes. Esto, como poco, merecería la cárcel.
Como he dicho antes: mientras no se impidan estos abusos, estas impunidades deberían considerarse como  ilegales, ilegítimas, injustas, arbitrarias, prevaricadoras, transgresoras y anticonstitucionales………

Pero esto no tiene arreglo, al menos eso creo, pero………….. ya veremos.

sábado, 21 de noviembre de 2015

THE BEATLES VERSIONADOS



Los Beatles fueron un fenómeno único, (yo soy un fan acérrimo de ellos), y aparecieron como fenómeno juvenil cubriendo el hueco producido por el aburguesamiento de Elvis Presley y la muerte o caída en desgracia de otros iconos del rock & roll de los cincuenta, al principio fueron una moda, una oleada irresistible que barrió comercialmente todo el planeta, pero sin duda alguna nos dieron algo que escuchar y algo que ver a toda una nueva generación.

Pero menos de una década después los Cuatro de Liverpool eran ya mucho más que una moda juvenil. Al contrario que otros fenómenos comerciales más prefabricados, de los que hoy tanto abundan, los Beatles evolucionaron a velocidad de vértigo como creadores y escribieron una soberana colección de piezas musicales, unas cuantas grandiosas, muchas excelentes, bastantes aceptables y solamente unas pocas más flojas, hasta que terminaron siendo reconocidos como un ente artístico de primer orden, como una de las principales fuerzas musicales del siglo XX. Eran una conjunción extraordinaria de talentos que reunió un repertorio repleto de canciones que muchos consideraron ya entonces como clásicos inmortales.
De hecho inspiraron más reinterpretaciones de su música que cualquier otro artista. Un sinnúmero de músicos comenzaron a realizar versiones de sus canciones desde el mismo momento en que se editaban. Por dos motivos, principalmente. Uno, claro está, que los Beatles eran inmensamente populares y sus canciones eran casi garantía de éxito incluso en voces ajenas, sobre todo durante los años sesenta (a partir de los setenta, ya no tanto). Y hay otro motivo básico, el que hace que incluso los músicos de hoy sigan reviviendo sus canciones: aquellas melodías beatleianas eran inspiradísimas y contenían ilimitadas posibilidades para la adaptación y la reinterpretación, algo que los músicos profesionales saben captar y valoran mucho. Como sucede con otros iconos musicales, pienso en el ejemplo de Bob Dylan, la inmensa calidad de las canciones de los Beatles puede medirse a través de las versiones que han hecho otros, en donde esos otros artistas subrayaban qué era lo que de bueno tenían los originales para ellos.
Naturalmente, la cantidad de versiones que se han hecho de temas de los Beatles es inmensa y abarca todo tipo de géneros. Recopilarlas todas requeriría un extenso libro, más que un artículo, aún así, vamos a recordar varias de ellas, que no está mal, a mi humilde entender, yo creo como muestra de la admiración que el trabajo de los Beatles ha causado en muchos otros artistas, aquí están, sin ningún orden en particular, porque todas ellas me gustan.

"Lady Madonna", por Fats Domino: Empezaremos con una versión única por la historia que tiene detrás, es bien sabido que Paul McCartney compuso "Lady Madonna" inspirándose en el estilo New Orleans característico de Fats Domino, uno de los varios ídolos del cuarteto, de hecho la cantó como una especie de imitación de Fats. Aunque lo mejor llegó más tarde: poco después, el mismísimo Fats Domino ¡terminó grabándola él mismo!, y demostró, como no podía ser menos, que realmente parece escrita para él.



"I Saw Standing There", por Little Richard: Varias canciones de la etapa temprana de los Beatles incluían aullidos, más que evidente influencia de otro de sus mayores ídolos, Little Richard. En 1970 el propio Little Richard se decidió a reinterpretar uno de aquellos temas con aullidos. El resultado es, por descontado, maravilloso. Little Richard no solamente tiene una voz única sino que la adaptación es verdaderamente fantástica. Simplemente, impresionante.




"Hey Jude", por Wilson Pickett: El legendario cantante se hizo notar, además de por temas propios como "Mustang Sally" o "In the Midnight Hour", por una nutrida e impactante selección de versiones de canciones ajenas. En 1969 publicó esta etérea e intensa reinterpretación de "Hey Jude", que además de ser un gran éxito, sirvió para dar a conocer al que entonces era su guitarrista de sesión, Duane Allman, el mismo que estaba formando The Allman Brothers Band. Los exquisitos arreglos de Allman a las seis cuerdas y particularmente su fogoso solo final, impresionaron al mismísimo Eric Clapton, quien después de escucharlo en la radio quiso saber quién era aquel tipo que tocaba tan bien, ese sería el primer paso para la colaboración de ambos en Derek & the Dominos, con los que grabarían juntos clásicos tan conocidos como "Layla". En todo caso, una de las versiones más famosas del repertorio beatleiano.
 
"A Day in the Life", por Jeff Beck: Uno de los guitarristas eléctricos más legendarios, literalmente maestro de maestros, hizo auténtica magia llevando esta canción al terreno instrumental. Beck tiene un don: cada vez que su guitarra interpreta una melodía ajena, esta parece revivir en otra dimensión y esta extraordinaria "A Day in the Life" no es una excepción, es fascinante, como buena parte de lo que hace Jeff Beck. Por cierto, insisto en que vean también alguna de sus interpretaciones en directo del mismo tema: este hombre no tiene rival en lo suyo.



"Day Tripper", por The Jimi Hendrix Experience: El genio de la guitarra llegó a impresionar al cuarteto de Liverpool interpretando "Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band" un par de días después de que los Beatles publicasen la canción. No tan conocida es en la interpretación de "Day Tripper" que el power trio de Hendrix tocó en otro directo, un concierto privado en los estudios de la BBC. En ella, el bajista Noel Redding lleva la voz principal, aunque escuchamos a Hendrix de vez en cuando. Y durante el solo de guitarra pronunciará la célebre frase "Oh Owsley, Can You Hear Me Now?", en referencia al vendedor de LSD Owsley Stanley. Una muestra de cómo Hendrix solía llevarse los temas ajenos a su terreno.



"Ticket to Ride", por The 5th Dimension: El quinteto vocal californiano incluyó esta versión en su famoso álbum The Magic Garden, pero curiosamente abandonaron el sonido suave que predominaba en aquel disco, optando por una robusta base instrumental, voces fogosas y un ritmo que presagiaba el funk de los años setenta. ¿El resultado? Muy bueno.






"Here Comes the Sun", por Steve Harley & Cockney Rebel: El autor de la inmortal "Make Me Smile" se atrevió a experimentar con este tema de George Harrison, dándole un ritmo bastante más movido (¡Esa batería! ¡Esos teclados!) y optando por una siempre arriesgada originalidad en los arreglos. El resultado, pese a los riesgos, suena tan bien como cabía esperar de él y su magnífica banda, en opinión es una fantástica versión. Además el vídeo es entrañable: yo al menos me parto cada vez que veo lo de la regadera.






"We Can Work It Out", por Stevie Wonder: El gran Stevie es otro de esos artistas que puede tomar cualquier canción ajena y hacerla completamente suya, una de las mejores muestra es esta impresionante "We Can Work It Out"., aunque me duela decirlo, es como si el tema hubiese sido escrito por él, hasta el punto de que, en mi opinión, llega a dejar atrás el propio original de los cuatro fantásticos de Liverpool. Increíble.




"Eleanor Rigby", por Ray Charles: La cruda interpretación del gran Ray capturó a la perfección la intensa melancolía del original, incluso llevándola hacia un sonido algo más oscuro. Ray Charles, todo sea dicho, obtuvo resultados dispares con sus diferentes versiones de los Beatles. Todas suenan muy bien, claro, pero algunas son un tanto demasiado formularias. Sin embargo, cuando las hacía verdaderamente suyas sin necesidad de alejarse del original, podía dejarnos boquiabiertos, caso de esta "Eleanor Rigby" o de aquella fabulosamente hermosa "The Long and Winding Road".




"One After 909", por Willie Nelson: Otro de esos músicos que se apropia de cualquier tema que cante. Es una de las grandes habilidades de Willie, no canta particularmente bien, o no mejor que otros, pero cuando se apodera de un tema parece escrito por él. Aquí hace lo propio con "One After 909", llevando al country una de las primeras composiciones del dúo Lennon-McCartney.






 
"Day Tripper", por Cheap Trick: El cuarteto estadounidense siempre tuvo claras influencias de los Beatles en su música, algo que jamás escondieron. De hecho son unos auténticos especialistas en adaptar el repertorio beatleiano a su propio estilo, como demuestra por ejemplo que hayan tocado en directo el disco Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band enterito. Pero mejor esta potente versión de "Day Tripper", donde demuestran que son una de las mejores bandas de tributo posibles.







"Magical Mystery Tour", por Cheap Trick: Otro alarde de los estadounidenses con un tema de los Beatles en directo, que interpretaron durante su gira de 1992 (tampoco tienen versión en estudio de esto) y que verdaderamente suena a gloria. Estos tipos sabían cómo tocar el material de los Beatles, no cabe duda.







"Savoy Truffle", por Ella Fitgerald: Esta versión de Ella, son palabras mayores. Un tema de Harrison que personalmente es uno de mis favoritos de los Beatles, pero con el que no mucha gente se atreve por el motivo que sea, probablemente por la extrañeza de los arreglos. Aquí, sin embargo, podemos comprobar que ni la gran Ella Fitgerald, que hace una soberana demostración de clase y elegancia, ni los músicos que tenía alrededor se acomplejaban lo más mínimo. Como diría Darth Vader: Impresionante, muy impresionante.


 
 
"I Got a Feeling", por Tesla: La banda californiana de hard rock, poco apreciada por motivos que no entiendo del todo, incluyó este tema en su fantástico disco de versiones Real to Reel (si no lo han escuchado, ya tardan, porque las clavan prácticamente todas. Además hay una segunda parte titulada Real to Reel II). Muy buena, como todas las covers que hace este grupo especializado precisamente en revivir clásicos ajenos.


"She Came in Through the Bathroom Window", por Ike & Tina Turner: Oficialmente, Tina Turner puede cantar cualquier cosa. Y hay que reconocerle algo a Ike Turner: el tipo era un auténtico hijo de puta, lo sabemos, pero siempre supo qué canciones escribir o versionar para Tina. Por desgracia, el talento artístico y las cualidades personales no tienen nada que ver, y siempre digo que Tina Turner nunca volvió a sonar tan bien como lo hacía bajo su tiránico mando, incluyendo esta sorprendente e impactante cover de uno de los temas menos conocidos de los Beatles. Muy, muy bueno.


"I Wanna Hold your Hand", por Al Green: Otra voz privilegiada haciendo lo que en mi opinión es una de las versiones más sorprendentes que se hayan hecho de un tema de los Beatles, y sin necesidad de experimentos raros. Respetando la estructura original, aunque empleando arreglos de soul al estilo Stax, el reverendo Green despliega auténtica magia con una sencillez pasmosa. Su escalofriante voz hace que el tema original parezca en comparación tremendamente liviano (y soy de quienes gustan del tema original y de la etapa poppie de los Beatles). Pero es que lo de Al Green es tremendo.


"Come Together", por Aerosmith: Estos tios de Boston tenían a los Beatles como una de sus máximas referencias, así que no resulta extraña su participación en la banda sonora de la película musical Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, en donde un imponente cartel de artistas, promovido y encabezado por los Bee Gees y Peter Frampton, realizaban distintas versiones del repertorio beatleiano. En 1978 Aerosmith gozaban de un gran éxito (en Estados Unidos, porque en Europa tuvieron bastante menos repercusión) y su versión, muy fiel al original, fue una de las más vendidas de aquel proyecto.



"I’m Down", por Aerosmith: Aunque creo que mi conexión Aerosmith-Beatles favorita es esta "I’m Down", que se ajustaba como un guante al estilo característico de los bostonianos, cuando encontraban la onda correcta de una canción, Aerosmith conseguían reinterpretaciones memorables, por un lado muy fieles al original, pero por otro lado sonando 100% Aerosmith.






"Got to Get You Into My Life", por Earth, Wind & Fire: abróchense los cinturones. Grabada para la misma película que la de Aerosmith, la legendaria banda de funk de Chicago decidió adaptar la canción a su propio estilo y desde luego fueron a por todas. El fantástico y genial resultado empezó a sonar en todas las radios y se coló en el Top Ten estadounidense. Sus inspirados arreglos y su elegante sonido groovy la convierten en una de las gemas del repertorio de Earth, Wind & Fire, llegando a parecer casi un tema propio. Maravillosa.


 
 
"Oh Darling", por Robin Gibb: El tercer gran éxito de la mencionada banda sonora fue esta versión del tema en que los Beatles recreaban las baladas de los años cincuenta. Aquí, el miembro de los Bee Gees la llevó a un registro más propio de los años setenta, suavizándola un tanto, pero consiguiendo que siguiese sonando convincente en plena época de las baladas acarameladas.




 
"Because", por Alice Cooper y los Bee Gees: Siguiendo con la película, no me resisto a incluir esta psicodélica secuencia en la que, además de que podamos comprobar que efectivamente la película era un desastre, escuchamos al mismísimo Alice Cooper haciendo una indescriptible versión hablada de "Because", que perfectamente podría haber sido grabada por Keith Moon. Pero no, es Alice. Tan hilarante como hipnótica.


 "Hey Bulldog", por Alice Cooper, Steve Vai y Duff McKagan: A vueltas con Alice Cooper y esta reunión con el guitar-hero Steve Vai a las seis cuerdas y el ex Guns N’ Roses Duff mcKagan al bajo, perteneciente a aquel álbum de explícito título, Destripando a los Beatles, que contenía versiones metálicas. Entre otras cosas, da gusto escuchar a Vai tocando su guitarra en un registro particularmente moderado (para ser él, se entiende) aunque al final de la canción, claro, ya no consigue contenerse más y empieza con las escalas vertiginosas. La verdad es que resulta curioso escuchar la agresiva voz de Alice interpretando una melodía de los Beatles, desde luego, parece un tema propio.



"Letter B", por The Beetles: Sin duda una de las versiones más famosas de esta lista. Aunque no esté Animal a la batería, tenemos al conde Draco (en la versión original llamado Count Von Count) con esa maravillosa voz que imita el legendario acento húngaro de Bela Lugosi. Sea como fuere, quién no ha cantado nunca aquello de «letra B, letra B, suenas como la V, letra B».





 

"We Can Work It Out", por Humble Pie: Tras un comienzo titubeante, el inconmensurable Steve Marriott luce su voz, para variar, en esta atmosférica versión salida de aquel álbum Street Rats donde incluyeron otros dos temas beatleianos, incluyendo una sorprendente e irreconocible "Drive my Car" cantada por Greg Ridley.









"I Wanna Be Your Man", por The Rolling Stones: No hablamos realmente de una versión, sino que fue un tema que Lennon y McCartney cedieron a los Stones (de hecho terminaron de componerla en presencia de Jagger y Richards, aunque sin intervención de estos). Los Stones la publicaron solamente unas semanas antes de que los Beatles la incluyesen en uno de sus discos, cantada por Ringo. Personalmente y pese al peor sonido, prefiero la versión de los Stones, quizá porque fue la primera que escuché.




"A Hard Day’s Night", por Peggy Lee: Atención amigos, porque esta es una de esas raras versiones de los Beatles que los propios Beatles elogiaron sin reservas en su día. Además de que es bien sabido que McCartney compuso algún tema inspirándose en ella, Peggy Lee convirtió el alegre tema pop-rock en algo más propio de una fiesta elegante, pero sin perder la esencia del original.






"Something", por Frank Sinatra: Su inesperada versión de "Something" parece directamente salida del repertorio que los compositores escribían para él. Aunque cabe decir que los arreglos son quizá un tanto demasiado acaramelados y pomposos. El autor de la canción, George Harrison, no se sintió muy impresionado que digamos, aunque con los años supo apreciar el hecho de que Sinatra la hubiese cantado. Siempre es interesante escuchar al legendario crooner haciendo un tema así, especialmente teniendo en cuenta que nunca sintió un particular aprecio por las bandas de pop-rock. Sí sabemos que este era su tema favorito de los Beatles, aunque con frecuencia se confundió al atribuir la autoría: unas veces recordaba que estaba compuesto por Harrison y otras veces sencillamente lo atribuía equivocadamente a Lennon-McCartney. Entonces estaba demasiado ocupado con sus amistades mafiosas como para molestarse en distinguir a un melenudo de otro.


"Taxman", por Stevie Ray Vaughan: Si Hendrix interpretó algún tema de los Beatles, su discípulo tejano no podía ser menos, lógicamente Vaughan la convierte en un rhythm & blues característico de su estilo, y cuando llegan los solos de guitarra, claro, se nos olvida que esto era un tema de los Beatles, porque el gran Stevie se pone a repartir dinamita como de costumbre.







"Lucy in the Sky With Diamonds", por Elton John: Supongo que hoy resulta fácil no sentir demasiado interés hacia su figura, porque básicamente lleva décadas sin grabar algo que merezca la pena, pero hubo un tiempo en que el hoy aburguesado Sir Elton era capaz de llevarse casi cualquier canción a su terreno (¡aquella tremebunda "Pinball Wizard" ya justificaría por sí sola su paso por la existencia) y con esta juguetona relectura del tema de Lennon tenemos una perfecta demostración de que el tipo sabía hacer las cosas bien.


 
"She Came In Through The Bathroom Window", por Joe Cocker y Leon Russell: Los responsables de la famosísima "With a Little Help from My Friends", que no he puesto la versión, porque creo que todo el mundo la conoce, realizaron algunas versiones más de los Beatles, aunque casi nadie las recuerde hoy. Como esta "She Came in Through the Bathroom Window" en la que, como curiosidad, podemos ver la insólita imagen de Leon Russell alejado de su piano y haciendo arreglos ¡con la guitarra!



"Let It Be", por Gladys Knight & The Pips: Famosa y bellísima versión de la clásica canción a la mayor gloria de la gran Gladys y su incomparable banda de acompañamiento, al contrario que algunas otras cantantes de soul, Gladys siempre supo desplegar su torrente de voz sin ir demasiado lejos, sin cargarse el equilibrio de la canción con gorgoritos innecesarios o gritos que no vienen a cuento. Su interpretación fue elegante y emocional al mismo tiempo, todo un logro en una canción que se presta al abuso del melodrama. Por fortuna, aquí imperan los aires gospel.




"Michelle", por Ben Harper: El cantante y guitarrista estadounidense ya demostró que su quebradiza voz se adapta de maravilla al repertorio beatleiano con una muy respetuosa versión de "Strawberry Fields Forever", pero quizá resulte más llamativa esta versión reggae de "Michelle", que por momentos parece la adaptación de algún tema perdido de Bob Marley. Lo cual significa, claro, que suena de maravilla.





"Paperback Writer", por The Sweet: Los autores de la irresistible "The Ballroom Blitz" demostraron que cuando querían eran capaces de aparcar su estilo más glam y sus fingidos amaneramientos afeminados, pero que además tenían muy bien asimilada la manera de interpretar una versión muy fiel de los Beatles pero sin dejar de sonar potentes ni renunciar a su propia energía característica. Un poco en la línea de lo que hacían Cheap Trick. Buenísima versión.




"Helter Skelter", por Pat Benatar: Hablamos de la canción más dura de todo el repertorio beatleiano, que suele provocar reacciones de incredulidad entre quienes solamente han escuchado los temas más conocidos del cuarteto de Liverpool. Aunque se han hecho muchas versiones, jamás he escuchado una que haga justicia al impresionante original, que probablemente nunca será superado. No obstante, algunas son versiones más que dignas, como la que hicieron Aerosmith en su día (de las mejores para mi gusto) o esta que la amiga Patricia grabó en 1980 con el registro más macarra de su rango vocal.





"Ticket to Ride", por Vanilla Fudge: Aquí tenemos al grupo especializado en versiones de donde salieron los cafres de Carmine Appice y Tim Bogert (que más adelante formarían grupos más ruidosos pero igualmente imprescindibles como Cactus o Beck, Bogert & Appice) metiéndole una inyección de esteroides a la delicada "Ticket to Ride", ya entonces se les veía la tendencia a hacerlo todo más alto y más fuerte. Una gran versión, muy ácida.






"Why Don’t We Do It in the Road", por Grateful Dead: La banda de Bob Weir y Jerry García interpretó muchas canciones de los Beatles a lo largo de su interminable historial de giras, pero por elegir una de la que poca gente se acuerda, aquí tenemos esta "Why Don’t We Do It in the Road" que, como de costumbre en los Grateful Dead, suena a despreocupada jam session.




 

"Everybody’s Got Something to Hide (Except for Me and my Monkey)", por Soundgarden: Aunque los de Seattle no siempre han acertado con sus visitas al repertorio Beatle (como por ejemplo esa para mi gusto aburrida y más que olvidable "Helter Skelter" que hacían en los conciertos), aquí suenan con la fuerza que se espera de ellos, aunque echo de menos algún alarido ultraagudo de Chris Cornell. Es curioso, en otros cantantes parecen sobrar los excesivos chillidos, pero Cornell nunca grita lo bastante.



 

"Yesterday", por Marvin Gaye: Cómo no, el rey del soul más sofisticado y sensual intuyó que en el famoso himno melancólico de Paul McCartney tenía terreno abonado para desarrollar su particular manera de cantar, dicho y hecho. Con algunos suaves arreglos orquestales y básicamente el mismo sonido que hemos escuchado en tantas de sus canciones, Gaye estaba jugando en casa y lógicamente se salió con la suya. Preciosa versión.





«Blackbird», por Crosby, Stills & Nash: Una de mis versiones favoritas que se hayan hecho de una canción de los Beatles, ya la he mencionado en algún que otro artículo, es esta que el trío vocal insignia de la era hippie realizó en el festival de Woodstock, apenas meses después de que se hubiese publicado la original, que por cierto no tenía casi coros, lo que no impidió a los tres americanos embellecerla con unos juegos vocales verdaderamente ultramundanos. Impresionante.







"Tell Me Why", por The Beach Boys: No podían faltar ellos, entre otras cosas porque la obsesión enfermiza de Brian Wilson con los Beatles está más que bien documentada. En aquel maravilloso álbum llamado Beach Boys Party!, que aunque grabado en estudio simulaba el ambiente de una fiesta, incluyeron nada menos que tres versiones acústicas de los cuatro de Liverpool. Esta contagiosa "Tell Me Why", una magnífica "I Should Have Known Better" (que por cierto, es mi canción favorita de The Beatles) y la no menos fantástica "You’ve Got to Hide Your Love Away" cantada con infinita delicadeza por Dennis Wilson.



"Across the Universe", por Fiona Apple: La bella pero atormentada cantante y pianista estadounidense se las arregló para apropiarse de una canción mil veces versionada, llevándola hacia un sonido moderno y bordándola con su envolvente voz. Una versión que se ha convertido en un clásico en sí mismo, merece mención el hipnótico videoclip, fantásticamente concebido, con una Fiona absorta en la canción y completamente ajena a la violencia que la rodea.






"I Want to Tell You", por Ted Nugent: Nuestro fascista favorito, el Azote de los Rojos y Amigo de los Rifles, adaptando un tema de George Harrison. Aunque se echa de menos la ferocidad de otros temas setenteros de Nugent, lo cierto es que hace un magnífico trabajo con la canción. Escuchando sus discos de los setenta (inmejorables) uno casi llega a perdonarle que sea como es.




 


"While My Guitar Gently Weeps", por The Jeff Healey Band: Interpretación sentida del guitarrista ciego ya fallecido, aquel que tocaba sentado con la guitarra en el regazo y poniendo la mano izquierda del revés. Quizá suena demasiado estándar, aunque yo lo achaco a la producción ochentera del tema, muy ochentera, porque ya sabemos que Healey era un guitarrista fogoso hasta niveles atómicos, como puede comprobarse con muchas de sus filmaciones en directo, en todo caso, uno de esos guitarristas que podían atreverse con este tema.




"The End", por The London Symphony Orchestra: Grabada para la banda sonora de aquella fallida película musical llamada All This and World War II (los musicales con música de los Beatles no tienen suerte en pantalla), esta orquestación del último tema grabado por los Beatles en su carrera no solamente hace justicia al original, sino que resulta bastante más espectacular.




 

"When I’m Sixty-Four", por Keith Moon: Procedente de la misma película, una entrañable muestra de que el batería de The Who, pese a sus continuos y contumaces intentos, no valía como cantante, pero el tipo no cantará muy bien pero conociendo al personaje siempre alegra el día escucharle, especialmente si adopta por momentos un hilarante ficticio acento alemán.



"Wild Honey Pie", por The Pixies: Lo que originalmente no era más que una extraña broma de los Beatles fué transformado por los Pixies en algo que parece directamente compuesto para su magnífico Come On Pilgrim, pero no, es una versión incluida en el Pixies at the BBC que por cierto para mí es la peor portada de disco de todos los tiempos, y aunque lógicamente no es para todos los gustos, demuestra que hubo un tiempo en que los Pixies eran especialistas en que les salieran bien cosas raras de este tipo.


martes, 17 de noviembre de 2015

AQUELLOS JUEGOS DE ANTES




Allá, a finales de los 50s y primero de los 60s, los juegos eran más sencillos, lo importante era tener amigos (hoy no parece tan obvio), los chavales jugaban al aire libre, en locales cerrados o en casa, los primeros eran juegos que se practicaban corriendo: el pañuelo, el rescate, al balón, etc... o también se jugaban con utensilios tan baratos como útiles: las canicas (los bolis), las chapas, la peonza (la repiona), los que se jugaban en local cerrado eran los clásicos familiares (imposible olvidar los Juegos Reunidos Geyper) que creo que todavía existen, en ellos había un porrón de juegos de mesa, desde el parchís, la oca, las tres en raya, las cartas, los dados, etc... y los que se jugaban en locales cerrados  a tal efecto eran fundamentalmente: el futbolín, el billar, el ping-pong, estos dos últimos para los más mayores, tampoco olvidarnos de las pinball (máquinas de las bolas).

La chicas compartían los juegos de mesa, aunque ellas tenían también recortables de muñecas y luego no jugaban a ciertos juegos clásicos de chicos para no ser consideradas "marimachos", sin embargo, todas tenían su muñeca, y en cuanto a juegos al aire libre, la comba y el escondite predominaban sobre todos los demás.

Para todos esos juegos era necesario tener acompañante o contrincante, por lo que no existían juegos individuales; esa necesidad de jugar que tiene todo niño, en todas las épocas, se debía compartir con otro, a la fuerza; hasta la radio que no era un juego, se escuchaba en familia, bien fueran los cuentos, canciones o seriales infantiles.
 
El rescate era el juego estrella en el colegio de Los Pinos, sobre todo en invierno, muchas veces terminábamos en el suelo con las rodillas destrozadas, pero a nosotros nos daba igual, esa emoción de ir corriendo a esconderte, esa adrenalina que subía cuándo veías que iban a por ti, ese sprint final para salvar a tus compañeros, esa alegría auténtica e intensa cuando lo conseguías... ¡¡Por mí, por todos mis compañeros y por mí el primero...!!.

Entre muchachos, un tacón, dos chapas o tres cromos eran todas nuestras armas, todo nuestro capital, de hecho actuaba como moneda de cambio, nada tan normal en el recreo como cambiarse chapas, cromos o canicas, lo más común que podía ocurrir era que habías perdido o ganado tantos cromos o canicas en el juego.

¿Alguien imagina a un niño hoy jugando a las chapas o a los bolis? es difícil, los tiempos han cambiado.

Nos pasábamos el tiempo en la calle, jugando y jugando con otro montón de niños, al un dos tres escondite inglés, a las canicas a las que llamábamos los bolis, a las piedras a los cromos (recuerdo el nombre de Madinabeitia, portero del Atletico de Madrid), era uno de los más deseados por su nombre tan largo, y por supuesto al fútbol, a la llevas, el pañuelo, el rescate, a la una anda la mula etc….

Pero había grandes alternativas como la  peonza, el guá, el pinche (el pinche lo llamaban porque se jugaba con clavos enormes o cualquier cosa puntiaguda, algunos chavales usaban limas que sin el mango de madera eran perfectas para clavarlas) otra alternativa era que en ocasiones íbamos a tirarle piedras a otros chavales de otras calles, hacíamos “guerrilla”.

Ya no se ven rayuelas o tejo en los parques (esas cuadrículas de tiza en las que tirabas una piedra y la recorrías a la pata coja, nadie juega a churro-media manga-mangotera (un juego en el que hacías una cadena de gente con la cabeza entre las piernas del anterior y los del equipo contrario saltaban encima y el primer agachado tenía que adivinar si es que conseguían mantener el equilibrio con todos los demás encima, el premio consistía en intercambia los papeles y pasar de saltado a saltador.


Con las canicas (los bolis) había muchos juegos, las bolas pobres eran las de arcilla, había unas más caras de china o piedra, las de  cristal por todos y en según qué juegos, los más afortunados conseguían rodamientos de acero para machacar literalmente a los otros jugadores.
Un juguete que se hizo popular entonces fué Pipo el muñeco que fumaba, era un pequeño muñeco de plástico que representaba un niño en pose provocativa y con un pitillo en la boca, fue muy famoso en los años 60/70 porque echaba humo cuando se le ponía un cigarrillo pequeño en la boca.

Las veces que hemos jugado en la “arena de Paulino” (detrás del Colegio de los Maristas), también había muchas lagartijas las cuales atrapábamos y luego a jugar con ellas aunque algunas no lograban sobrevivir ya que eran delicadas sobre todo cuando perdían ese rabo que no se estaba quieto ni quitado..




Estos son algunos de los juguetes que utilizábamos dentro de casa para entretenernos en esos inviernos dónde no se salía normalmente a la calle a jugar.
    





                                                    


















Otros Juegos...............................


                

Juegos que ya se están olvidando, pero que los que disfrutamos con ellos, nunca los olvidaremos por muchas novedades que hayan aflorado.




domingo, 15 de noviembre de 2015

EL CLUB DE LOS 27





En lo que se conoce como el “Club de los 27” se refugian los nombres de grandes estrellas de la música que han fallecido a esta edad, de manera violenta, abrupta y en muchos casos inesperada, dejándonos consternados, dolidos y sobre todo sorprendidos de la ‘maldita’ casualidad.
Grandes de la música que, como estrellas fugaces, han pasado por este mundo dejando un brillo breve e inolvidable. Recordemos hoy algunos de estos artistas fugaces, miembros del “Club de los 27”.


Robert Johnson (8 de mayo de 1911 – 16 de agosto de 1938), guitarrista de blues, conducía su auto en la autopista 61 de Clarksdale, Misisipi, cuando en el cruce con la 49 se detuvo y en extrañas circunstancias, se dice, realizó un pacto con el diablo. Esta historia repercutió en varias de sus canciones, como “Crossroads” y “Me and Devil Blues”, llegando a formar parte, hoy en día, de una de las leyendas tras el conocido “Club de los 27”.
Nacido como Robert Leroy Johnson fue un cantante, compositor y guitarrista estadounidense de blues conocido como "El Rey del Delta blues."
Sus grabaciones de 1936 a 1937 muestran una notable combinación de canto, habilidades de guitarra, y talento en la composición que influenciaron a generaciones de músicos, a pesar de solo haber dejado un registro de 29 canciones.
Su enigmática vida, pobremente documentada, y muerte a la edad de 27 años han dado lugar a la creación de muchas leyendas sobre su persona. Es considerado como el "El Abuelo del Rock and Roll", su locución, la originalidad de sus canciones y su estilo de tocar la guitarra ha influido a una gran gama de músicos incluyendo a Bob Dylan, Johnny Winter, Jimi Hendrix, Led Zeppelin, The The Rolling Stones, Queen, The White Stripes, The Band, Neil Young, y Eric Clapton, quien lo llama "El más importante músico de Blues que haya vivido".
Ocupó el 5º puesto en la lista de "Los 100 más grandes guitarristas de todos los tiempos" de la revista Rolling Stone. Fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1986 en la categoría de "Early Influence".
Su muerte ocurrió en circunstancias extrañas. Se cuenta que fue envenenado con whisky por un marido celoso, dueño de un bar en el que Johnson actuaba. Algunos dicen que murió de neumonía, otros que de sífilis. Su certificado de defunción apunta que falleció el 16 de agosto de 1938, en Greenwood, estado de Misisipi y que no hubo autopsia.
Sólo dos fotos se conservan de Robert Johnson. En una aparece sentado. Camisa blanca, tirantes, largos dedos negros dibujan un acorde en la guitarra, mira fijo a la cámara, en sus labios un cigarro y en la otra posa también con su guitarra, vestido de traje, con sombrero., relajado, sonriente………..
Cuenta una conocida leyenda que Robert Johnson vendió su alma al diablo en el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale (Misisipi), a cambio de interpretar el blues mejor que nadie.
Bien fuera un pacto o las numerosas horas de estudio, la técnica depurada de Robert Johnson, unida a su voz un tanto fantasmal, se muestran magníficos en un buen número de temas continuamente revisados en el mundo del blues.

 Janis Joplin (19 de enero de 1943 – 4 de octubre de 1970), Janis Lyn Joplin fue una cantante de rock and roll y blues caracterizada por su voz y su espíritu rebelde. Fue un símbolo femenino de la contracultura de los 60 y el movimiento Hippie y la primera mujer en ser considerada una gran estrella del Rock and Roll.
En 1995 ingresó al Salón de la Fama del Rock. En el 2004 la revista Rolling Stone la colocó en el lugar 46 de los 100 mejores artistas más grandes de todos los tiempos. En el 2008 la colocó en el lugar 28 de los mejores 100 cantantes de todos los tiempos.
En septiembre de 1970, se trasladó a Los Ángeles a grabar su último álbum “Pearl”. El 4 de octubre de 1970 había sido un buen día en el estudio, y para celebrarlo salió de copas con sus compañeros y se emborrachó.
Según el estudio forense, murió a la 1:40 por sobredosis de heroína. Janis ya había pasado por experiencias similares y había salido con vida, pero esta vez no había nadie para ayudarla y su cuerpo fue descubierto unas 18 horas después. Todos quedaron sorprendidos, pues pensaron que Janis ya no consumía, y estaba en la mejor época de su vida.
Algunas circunstancias en torno a su muerte permanecen sin explicar. La droga que la mató era de una pureza extrema (tenía el 40% de pureza, mientras que lo común es que sea de sólo el 2%), las jeringuillas que usó desaparecieron de su habitación horas después de su muerte y se especula que pudo haber alguien más allí.
A las seis semanas de su muerte, salió el disco Pearl, en 1971, que fue un éxito y se mantuvo en el número uno de ventas durante 14 semanas. En el 2003, Pearl se colocó en el lugar 122 de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.
El cuerpo de Janis Joplin fue incinerado en Westwood, California, y se arrojaron sus cenizas al océano Pacífico en la playa de Stinson. Dejó en testamento 10.000 dólares a sus amigos para que celebraran su muerte con una fiesta salvaje.
   
Jimi Hendrix (27 de noviembre de 1942  – 18 de septiembre de 1970), Johnny Allen Hendrix, conocido como James Marshall «Jimi» Hendrix (fue un guitarrista, cantante y compositor estadounidense considerado y citado frecuentemente por varios artistas, por diversas revistas especializadas en música, la prensa en general y por la admiración y el cariño de la gente, como el más grande guitarrista de la historia del rock and roll, además de ser uno de los mayores innovadores y más influyentes artistas en una gran cantidad de géneros.
El 18 de septiembre de 1970, en Londres a los 27 años, James Marshall Hendrix falleció debido a una mezcla de somníferos y alcohol y, al parecer, murió por aspiración de vómito. Esa noche estuvo hasta tarde en una fiesta, y su novia, Monika Dannemann, fue a recogerlo y lo dejó en su apartamento en el Hotel Samarkand. Monika Dannemann asegura en el testimonio original que Hendrix cogió nueve pastillas que le recetaba su médico para dormir, y los médicos atestiguan que el vómito fue provocado por la ingesta excesiva de alcohol.
Años después, luego de investigaciones, se supo que, en realidad, Jimi no había muerto en ese momento, sino que cuando lo llevaban en la camilla necesitó girar la cabeza para poder devolver en el suelo y el camillero colocó su cabeza sobre la camilla causando así su atragantamiento y fallecimiento.
Actualmente se tiene una nueva teoría sobre la muerte de Jimi Hendrix, proporcionada por uno de los asistentes (roadies) del músico llamado James Wright, el cual redacta en su libro Rock Roadie (2009) que la muerte del artista se debió a que su representante, Michael Jeffery, lo asesinó haciéndole tomar pastillas y vino, ya que iba a despedirlo. Ya muerto el músico, Michael Jeffery podría cobrar el seguro de vida del artista, seguro cuyo beneficiario sería el mismo representante. James Wright explica que todo lo que sabe se lo confesó Michael en una noche de copas, poco antes de morir en un accidente aéreo.


Brian Jones (8 de febrero de 1942 - 3 de julio de 1969), Lewis Brian Hopkins Jones, conocido como Brian Jones, fue un músico británico, miembro fundador, junto al cantante Mick Jagger y el guitarrista Keith Richards, de la banda de rock The Rolling Stones en 1962. Durante los primeros años de la agrupación fue su líder y principal instrumentista, destacando principalmente su influencia en los álbumes Aftermath y Between the Buttons.

Luego de llevar una vida turbulenta llena de vicios, problemas personales, desequilibrios y egocentrismo, este talentoso músico multi instrumentista, fue arrestado por posesión de Cannabis, en 1967, y la cárcel terminó de marcar su psiquis: paranoico, alterado, varias internaciones no pudieron rescatarlo del abismo.
Hasta su mayor virtud, su talento musical, ya no lograba mostrarse. El resto de la banda lo echó el 9 de junio de 1969.
El 3 de julio de ese mismo año apareció muerto en la piscina de su granja. Nunca se supo bien como fue esa muerte; si accidente, sobredosis, o asesinato. Nunca se sabrá.

Jim Morrison (8 de diciembre de 1943 –  3 de julio de 1971), James Douglas "Jim" Morrison Clarke, fue un poeta, cantante, director de cine y actor estadounidense, célebre por ser el vocalista del influyente grupo de rock psicodélico The Doors.
El l 3 de julio de 1971 Jim Morrison fue encontrado muerto en la bañera de su apartamento del Barrio del Marais en París, Francia, donde vivía junto a su pareja y amante, Pamela Courson (aunque existen muchas otras versiones sobre su muerte, incluyendo la idea de un suicidio y de un asesinato). No hubo autopsia, pero se declaró que murió por un paro cardíaco, según su acta de defunción.
Existen personas que ponen en duda la versión oficial, ya que las circunstancias fueron algo extrañas. Se dijo que el padre de Jim sacó el cuerpo de su hijo del cementerio para llevarlo a Estados Unidos, pero fuentes del Père Lachaise, el famoso cementerio donde fue enterrado, aseguran que nadie se puede llevar un cuerpo sin que la administración lo sepa. También se pone en duda el hecho mismo de su muerte, ya que sus tarjetas de crédito y pasaportes aún siguen vigentes.
Se dice que porque él así lo especificó en un testamento poco antes. Los únicos que vieron su cuerpo fueron su novia y un médico que ya no ejercía. Otras versiones afirman que sufrió una sobredosis de heroína (a la que no era aficionado) en los lavabos del parisino Rock´n´Roll Circus y fue posteriormente trasladado a su casa.
Es indudable que había sido consumidor habitual de varios tipos de drogas (LSD, cannabis y peyote) y, según se dice, siempre defendió el uso de estas sustancias psicoactivas. Sin embargo, no es probable que consumiera heroína, principalmente porque tenía diagnosticada una fobia a las agujas. De hecho, cuando sorprendió a su novia Pamela inyectándose, fue en busca del proveedor, conocido de ambos, para darle una paliza.
Se dice que la cocaína también era droga de su predilección por su efecto "acelerador". No obstante, sobre todo utilizó las drogas propuestas por la comunidad hippie para alcanzar estados de equilibrio y paz, además de alcohol en abundancia.
En torno a esta extraña muerte, han surgido muchas especulaciones. Varias personas afirmaron haber visto al Rey Lagarto en un café de París, así como en varios sitios de mala reputación de Los Ángeles, vistiendo un atuendo de cuero negro, aunque estos rumores nunca fueron comprobados. También se ha dicho que, después de su muerte, una persona que decía ser Jim Morrison y vestía como él, obtenía dinero mediante cheques a su nombre.
Su epitafio está escrito en griego antiguo ("Kata ton daimona eaytoy") y se puede traducir como "cada quien su propio demonio".

Kurt Cobain (20 de febrero de 1967 - 5 de abril de 1994), Kurt Donald Cobain fue el cantante, compositor y guitarrista de la prominente banda grunge Nirvana. Cobain y Nirvana ayudaron a transformar la música popular en los años 1990.
En 1991, la llegada de la canción más conocida de Cobain, «Smells Like Teen Spirit», marcó el comienzo de un cambio dramático en la escena musical de su época, alejándola de los géneros dominantes de los años ochenta, el glam metal y el pop del tipo «radio friendly» (amigable a la radio), y llevando al ascenso al rock alternativo y su subgénero el grunge, convirtiendo a este último en el género dominante de la primera mitad de la década, y preparando el camino para que el rock alternativo siguiera como dominante el resto de la década cuando la contraparte británica del grunge, otro subgénero del alternativo, el alegre britpop se hiciera popular hacia 1994 (fecha que coincide justamente con la muerte de Cobain).

Para enero de 1992, Nevermind, el disco que contiene justamente a «Smells Like Teen Spirit», había reemplazado al disco Dangerous de Michael Jackson del primer puesto del Billboard, marcando así un momento de gran importancia dentro de la historia de la música contemporánea, así como el triunfo del rock sobre el pop. Los medios musicales concedieron finalmente a Smells Like Teen Spirit el estado de himno generacional, y con este reconocimiento Cobain se convirtió en el portavoz de la Generación X.
El 8 de abril de 1994 el cuerpo sin vida de Cobain fue descubierto en una habitación encima de su garaje por un empleado de Veca Electric, Gary Smith. Smith llegó a la casa esa mañana para instalar un sistema eléctrico de seguridad y vio el cadáver pensando que era un maniquí. Con la excepción de una pequeña cantidad de sangre saliendo del oído de Cobain, Smith informó que no había notado signos visibles de traumatismo, y al principio creyó que estaba dormido.
Smith encontró lo que parecía ser una nota de suicidio diciendo entre otras cosas: «Por favor, Courtney, sigue adelante. Por Frances. Por su vida, que va a ser mucho más feliz sin mí. Las quiero, ¡las quiero!»
Al lado del cuerpo se encontró una escopeta, que Cobain consiguió con la ayuda de Dylan Carlson. Una autopsia concluyó que la muerte de Cobain fue el resultado de «una herida por bala infligida en la cabeza». El informe estima que Cobain murió el 5 de abril alrededor de las 11:30 de la mañana.
Además de la nota de suicidio oficial (de la que Tom Grant asegura que Courtney Love escribió las últimas frases de despedida), hay una que por desconocidas razones Love no quiso revelar y quemó antes de que alguien pudiese leerla. El cadáver de Cobain fue incinerado, y un tercio de sus cenizas se esparcieron en un templo de budismo tibetano en Ithaca (New York), otro fue esparcido en el río Wishkah por la pequeña Frances Bean, hija de Cobain, mientras que el último tercio fue entregado a su viuda Courtney Love.

Amy Winehouse (14 de septiembre de 1983 - 23 de julio de 2011), Esta cantante inglesa meses previos a ser encontrada muerta,  salió de una cura de desintoxicación, justo antes de intentar realizar una gira de conciertos veraniegos que tuvo que anular. En su último recital, en Belgrado, fue abucheada por el público al no poder, prácticamente, mantener el equilibrio ni entonar sus canciones.

El 23 de julio de 2011, la policía  halló el cuerpo de una mujer de 27 años en un apartamento en Camden Square, en el norte de Londres, después de que los servicios de emergencias recibieran una llamada a las 16.05 horas. "Las investigaciones continúan para averiguar las circunstancias de la muerte. Se está tratando como un caso sin explicación", aseguró un portavoz de la policía, su muerte, desde un principio, fué asociada a sus múltiples adicciones.
Meses después se confirmó que el cuerpo de Winehouse había sufrido un colapso por el síndrome de abstinencia. Su álbum Back to Black posteriormente se convirtió en el álbum más vendido del siglo XXI del Reino Unido, y en 2012, Winehouse fue incluida en el número 26 en el listado de las “100 mejores mujeres en la música”.