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viernes, 6 de noviembre de 2015

LA RADIO DE ENTONCES



Eran otros tiempos, tiempos en los que no existía la televisión, ni Internet, ni tantas otras cosas, hablo de finales de los cincuenta y principio de los sesenta, que hace ya algunos años, la radio era algo más que un simple entretenimiento, ya cumplía una misión especial, la de unir a la familia.

La televisión es distinto, ya que requiere una atención casi total, con la radio no sólo se podían hacer otras cosas a la vez, recuerdo que mi madre planchaba, cocinaba, lavaba y todo lo demás con la radio puesta, además te permitía compartir una mesa camilla, con brasero incluido, con tu familia, allí todos reunidos, escuchábamos y comentábamos lo que oíamos, sobre todo aquel programa de los discos dedicados, a diferencia de la televisión que, a mi entender, aísla, la radio era un elemento de unión, y más si añadimos la discusión posterior sobre el concurso, el serial, la última canción, o el programa de cuentos.

De esa época, quien no recuerda a locutores extremeños Gonzalo Fausto, Julián Mojedano, Julio Luengo y  Manolo Pérez.
Así como a los nacionales  Bobby Deglané, José Luis Peker; a concursos como Doble o Nada; a programas de variedades como Cabalgata Fin de Semana; a seriales como Ama Rosa; a los Partes (así se les conocía, con lenguaje bélico, a los diarios hablados que emitía Radio Nacional de España a las que todas las emisoras se conectaban cada hora, obligatoriamente; a la música del anuncio del Cola-Cao; a series infantiles como Diego Valor con Pedro Pablo Ayuso; a las series familiares como Matilde, Perico y Periquín; a programas cómicos como los de Gila o de Pepe Iglesias El Zorro; a programas deportivos, por aquella época empezó Carrusel Deportivo con Juan Manuel Gozalo; a programas musicales como El Gran Musical; a tantas y tantas cosas.



Hay una película española llamada Historias de la Radio, que, aunque ñoña y con ramalazos muy criticables ideológicamente, refleja muy bien lo que la radio significó en aquella época, la radio es lo que había, lo que nos unía con el mundo, ese mundo ruin, penoso y totalitario que nos rodeaba pero era nuestro mundo, el que nos tocó vivir, en él intentamos ser felices.
Mi infancia la había llenado de programas de radio como Matilde, Perico y Periquín con Matilde Conesa, Pedro Pablo Ayuso y Matilde Vilariño, en el papel de Periquín (a esta extraordinaria actriz radiofónica siempre le tocaba hacer los papeles de niño), un incansable generador de trastadas en el más puro estilo Guillermo, pero él sólo sin banda de proscritos que tenía como contrapunto un pestoso, repipí, sabiondo de los cojones llamado Gustavín, el serial terminaba con Perico persiguiendo cinturón en ristre a Periquín, mientras gritaba: ¡No, al nene pupa no! y su víctima el pobre Gustavín lloraba a moco tendido.

Tampoco olvido El Coyote con la doble vida de César de Echagüe, no tuvo problemas José Mallorquí a la hora de reinterpretar en otro contexto la obra de McCulley, El Zorro, pero de eso  me enteré después y del mismo autor eran también Dos hombres buenos.
Otro de los programas que también recuerdo  fue el Consultorio de Elena Francis, seguramente muchos de aquella generación os acordareis de él, era un consultorio sobre todo sentimental, aunque también había espacio para los temas de salud y cocina en la que la gente escribía cartas contando sus problemas y pidiendo consejo a la supuesta Elena Francis, esta leía y contestaba las cartas a través del micrófono todas las tardes.


España entera se paralizaba cuando comenzaban las radionovelas; sí, si, todos el mundo se paralizaba cuando comenzaban a emitirse las primeras notas musicales de aquellos entrañables espacios radiofónicos, la primera novela de Guillermo Sautier Casaseca fue El Conde de Montecristo a la que le siguieron títulos como Se Abren las Nubes, Lo que Nunca Muere y su radionovela más importante, Ama Rosa, en la que intervenía como protagonista la inolvidable Juana Ginzo, os propongo escuchar este fragmento de la serie que se emitió a través de la Cadena SER en el año 1959 y en la que intervenían actores de Radio Madrid; en la grabación se pueden escuchar las voces de Julio Varela (narrador), Juana Ginzo (Ama Rosa) y Fernando Dicenta (Doctor Beltrán). https://www.youtube.com/watch?v=SRbChzBnEr8

Escuchábamos sentados en la camilla con el brasero de picón, la  radio con suficiente volumen emitía: La sociedad española de radiodifusión, por su cadena de ondas propias y asociadas presenta: "Un arrabal junto al cielo" de  Guillermo Sautier Casaseca, con el cuadro de actores de Radio Madrid, Matilde Conesa, Pedro Pablo Ayuso,  Juana Ginzo, Matilde Vilariño,  Teófilo Martínez, etc.

                                         Esta era la radio que conocimos los de nuestra generación.

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