Página Principal

lunes, 9 de noviembre de 2015

LOS PRIMEROS AMIGOS




Realmente pienso que cuando eres chaval no eliges los amigos, los tienes por puro azar, porque son hijos de los amigos de tus padres (que no es mi caso), porque te toca un vecino con tu misma edad, porque tu primer apellido empieza por la misma letra y te pasas algunos años con él de compañero de pupitre, porque tu hermano mayor va con su hermano mayor a clase… y todas las coincidencias que queráis.

Puede que sea porque esa gente te ha visto llorar por hacerte una herida en la rodilla al caerte de la bici (seguramente por su culpa), porque te ayudaba a esconder o mentir a tus padres cosas que no querías que supieran, porque eran esos tíos que te aguantaban cuando eras un completo imbécil (porque mira que se es tonto de niño) o porque te has enfadado y desenfadado con él tantas veces que te resulta difícil volverte a enfadar hasta que estas 10 minutos seguidos con él.

A veces creo que es porque ellos piensan en tí cuando eres chaval y tú también lo echas de menos, a medida que creces y estudias "eliges" a la gente con la que quieres estar y comienzas a compartir otra parte de tu vida muy importante y creas otros lazos con otra gente.

De vez en cuando me pongo a recordar los veranos, en estado semisalvaje todo el día en la calle no haciendo nada o jugando a guerras metido en el barro o inventando juegos inútiles capaces de dejar lesionada a media pandilla, que bonitos días sin preocupación.

En caso de que guardes un buen recuerdo de los amigos de tu niñez y de tus compañeros de colegio, entonces, merece la pena retomar el contacto con ellos para poder recordar los viejos tiempos.

Los recuerdos de la infancia están muy vinculados también con los recuerdos del colegio, con los momentos de risas vividos en el aula, con los motes que los alumnos siempre poníamos a los profesores y a nosotros mismos, con la nostalgia que sentimos ante nuestra asignatura preferida o esos momentos del recreo, breves pero intensos.

Y cuando digo  amigos me refiero a esos amigos que todavía conservas, aunque nunca os llaméis, o rara vez os veais, me refiero a esa clase de amigos que sabes que si te encontraras ahora mismo te alegrarías enormemente y sentirías como si lo llevases viendo todos los días.

Yo creo que los mejores amigos son los que hacemos en la infancía, esos son los amigos de toda la vida. 


1 comentario: