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viernes, 23 de septiembre de 2016

LA REGENERACION DE LA DEMOCRACIA III, Podemos.



Esta es la humilde opinión de un ciudadano libre, independiente, y por supuesto no fanático, sobre  la situación política actual en España, y de las posiciones y su forma de actuar que mantienen los cuatro grandes partidos, que hemos querido querido elegir con nuestros votos.

En esta página opinaremos sobre Podemos.



La  imagen de este partido no refleja sus ideas, ya que ellos dicen no ser de izquierdas ni de derechas, pero ocultan su ideología radical. El nacimiento de Podemos y su insistencia por presentarse como un partido «transversal», sin ninguna ideología concreta para que no trasluzca su hondo objetivo comunista, responden a una estrategia planificada de antemano por Pablo Iglesias. Surgió con una suerte de «manual de estilo» definido hace más de tres años con un objetivo final: conquistar el poder, poner en práctica el comunismo y acometer un nuevo «proceso constituyente» que derribe el actual régimen constitucional. Todo ello lo desveló Pablo Iglesias escasos meses antes de que naciera Podemos, en una charla que impartió en Zaragoza en unas jornadas de las Juventudes Comunistas. Una de sus máximas en este arte del camuflaje de la izquierda radical es, en palabras del propio Iglesias, “llevar a nuestro lado lo que a todo el mundo le parece bien”. Populismo instrumental.

Ocultar la ideología radical de izquierdas es primordial para ganar votos. ¿Cómo? Ante todo, cuidando mucho el lenguaje, evitar presentarse ante el público como comunistas para no generar rechazo social. Tiene una razón de peso: actualmente, en España, solo el 2,4% del electorado se declara comunista. Hay palabras que tienen una carga valorativa positiva y palabras que tienen una carga valorativa negativa.
Mejor presentarse como demócratas, porque «mola» más. “La palabra dictadura no mola, aunque sea dictadura del proletariado. Eso no vende, aunque podamos teorizar que es la máxima expresión de la democracia en la medida en que aspira a anular unas relaciones de clase injustas”.

Lo mismo con el concepto de patria y de patriotismo, hacer ver que sus propuestas son propias de un «patriota». Pablo Iglesias puso un ejemplo de cómo aplicar esta fórmula de imagen: atacar a la banca y explotar el discurso a favor de las víctimas de desahucios sin declarar que se hace “porque soy comunista”, sino “porque soy patriota”.

Otra máxima puesta en práctica por Podemos consiste en tejer alianzas con nacionalistas. Es una cuestión de imagen para alcanzar el poder, para incidir en “elementos de agregación capaces de que estén en nuestro campo político quienes no lo han estado”.

Otra máxima puesta en práctica por Podemos consiste en tejer alianzas con nacionalistas allí donde sea posible; y, donde no cuajen las coaliciones, competir directamente por ganarse el voto de los nacionalistas. La clave está en sumar votantes, porque el gran objetivo es alcanzar el poder para aplicar luego las tesis comunistas. Y las órbitas nacionalistas e independentistas son vistas por Iglesias y los ideólogos de Podemos como un buen caladero de votos en el que hay que ir a pescar: “No hay un solo proceso histórico de transformación social en una dirección de izquierdas que no haya asumido el elemento nacional como una de las claves agregadoras más importantes”.
Así las cosas, al que se siente español hay que incidir en dar la imagen de que Podemos propone fórmulas de “patriotas”, al que se siente nacionalista o independentista, en mensajes que también sean de su gusto.

“Hay que inventar símbolos que triunfen, buscar símbolos que nos hagan ganadores”, decía Pablo Iglesias en pleno proceso para el lanzamiento de Podemos como partido. La ideología real, mejor que sea poco visible, camuflada para que no entorpezca el objetivo de conquistar el poder.

A partir de ahí, otra herramienta a poner en práctica es inocular el activismo político como lluvia fina en todos los ámbitos sociales que sean posibles.
Por supuesto, desde la televisión, obsesivo objetivo mediático de Pablo Iglesias. Y por supuesto a pie de calle, en todos los ámbitos posibles.

La clave, decía Pablo Iglesias, está “no solo en militar” en la organización comunista, sino en “ocupar los espacios de la sociedad civil, el deporte, la cultura, el cine…. Y todo eso midiendo bien la estrategia: “crear un referente propagandístico que arrase” el lenguaje instrumentalizado para la conquista comunista del poder y para ganar votos en sectores de centro e incluso de centro-derecha.

Estos son ellos, así que cada cual saque sus conclusiones.

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