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sábado, 25 de marzo de 2017

UN PASEO DE RECUERDOS...




Hoy me encuentro un poco nostálgico, he salido a callejear por el centro y al pasar por distintos lugares hecho de menos aquellos cafés, bares, tabernas, tascas......que solía uno frecuentar años atrás, qué le vamos a hacer, uno es así.

Estoy en la Plaza de España la cual era anteriormente un punto de reunión de marchantes y demás tertulianos y  añoro el kiosco de esos cafés espléndidos con Pepe y Manolo sirviéndolos, la cafetería Colón, el Club 67, la cafetería El Aguíla y por supuesto La Ría.



Bajo por Muñoz Torrero y no veo el Bar Torres con aquellas mollejas que sabian a gloria, doblo hacia Felipe Checa y me falta el Mesón El Tronco, y el bar de Lenguagorda con su peculiar manera de ser y sus colecciones de artículos portugueses. En la misma calle esquina con Melendez Valdés aquel Mesón del Labrador donde tantas y tantas veces solía ir con la que hoy es mi mujer a escuchar y como no bailar agarrados esas canciiones de Carlos Santana  “Mujer de magia negra” y Europa” entre otros cantantes.
Bajo hasta la calle Menacho y añoro el Pedro Arroyo, el Rivero, y en la calle Vasco Núñez el Chipén,  el Galán, y el Nene (con aquellos peces) en  Francisco Pizarro  el Victoria,  en San Francisco el kiosco que regentaban los Martinez (el de los calamares),  y el Delma de Simago.

En la Plaza Reyes Católicos el Faro, el Puerta Palmas y el Guadiana (con aquellos dos cuñados tan campechanos y bromistas, uno cazador y otro pescador).

Sigo paseando y subo la calle La Sal y solo veo locales cerrados que se alquilan o se venden,, y al final de ella recuerdo al bar las Dos Victorias.

Bajo Bravo Murillo y hecho en falta Los Caracoles (de Eszequiel Moro) y El Ideal (que tantos años regentó el amigo Pepe).

Entras en la calle Sepúlveda (donde Armando tenía la pescaderia en la esquina) y te acuerdas de La Cabeza del Toro (primero regentado por Nicasio Macias  y después por la familia Tavares), y luego en la calle Afligidos del Hotel Montecristo que se fue.. . 

Entro en la Plaza de las Tres Mentiras, la de Cervantes y la de San Andrés de toda la vida para los pacenses y no veo el bar Salas (aunque veo el Saymu 2 en su lugar de su hijo Fernando) allí junto donde tuvo la tienda Alcaraz y el ultramarinos Delgado, ni tampoco el del “Guarrno”, ni el quiosco donde cambíamos las novelas.

En la zona de la Plaza Alta ya no entro a comentar, porque ese es un espacio reservado para mis amigos y admirados de estos recuerdos José Correa Tavares (Bar Los Navegantes. en San Pedro Alcántara esquina con Morales) y Domingo Rodriguez "El Madalena", ya que espero nos ayuden a recordar aquellos lugares que yo entre otros creo recordar el de Ortega, el Cacharrero y el de Piñero, y además de los de la zona de la Plaza Chica y alrededores.

Sé que olvido de muchos, pero estoy seguro que más de uno recodareis esos que me he dejado atrás.
Eran tiempos en los que uno se entretenía con su grupo de amigos o conocidos con cualquier tema de conversación o juego para pasar el rato.
Entonces era posible tener una conversación en un bar en la que nadie mirara el móvil.
No era ni mejor ni peor que ahora, era simplemente eso....otros tiempos.

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